
Arquitectura Románica
Siglos XII - XIII
Patrimonio Histórico
Ábside y Espadaña
Perdices, Soria
España
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El Vigía de la Sierra
El Vigía de la Sierra
en el Románico Rural
En el vasto y a veces olvidado paisaje soriano, donde el tiempo parece haberse detenido entre páramos y riberas, se alza un testimonio excepcional del románico rural: la iglesia de San Pedro Apóstol en Perdices. Situada a unos escasos ocho kilómetros al este de Almazán, esta pequeña localidad, hoy agregada al ayuntamiento de Viana de Duero, custodia un templo que desafía la sencillez habitual de las parroquias de aldea con una arquitectura de sorprendente ambición y una iconografía de singular rareza.
El Vigía de la Sierra: Emplazamiento y Estructura
La iglesia se encarama en un altozano que preside el caserío desde el noreste, destacando de forma rotunda sobre el horizonte gracias a su monumental espadaña. Lo primero que advierte el observador atento es la disparidad de materiales y volúmenes, lo que sugiere una construcción por etapas o, como algunos expertos postulan, un "emparedado" cronológico. Mientras que los muros de la nave única se levantaron con mampostería más humilde, la cabecera, las portadas y el hastial de poniente presumen de una sillería caliza de excelente labra, propia de la última fase del estilo románico.
Esta planta basilical se divide claramente en tres espacios: la nave, un presbiterio excepcionalmente desarrollado y un ábside poligonal. Esta cabecera es, sin duda, el elemento más complejo del conjunto, ocupando casi la misma longitud que la nave y demostrando una intención arquitectónica superior a lo que suele encontrarse en el románico de la zona.
Un Ábside Singular: Geometría y Luz
El ábside de San Pedro de Perdices rompe con el habitual semicírculo románico para adoptar una planta semidecagonal, tanto en su exterior como en su interior. Al exterior, el tambor se divide en varios lienzos reforzados en sus aristas por semicolumnas adosadas que alcanzan la cornisa. Cada uno de estos lienzos alberga un diminuto ventanal aspillerado, aunque uno de ellos fue transformado en época tardía en un vano adintelado.
Bóveda Gallonada
Sin embargo, es el interior el que revela la verdadera pericia de sus constructores. El cilindro absidal se cubre con una bóveda gallonada reforzada por cuatro nervaduras molduradas que convergen en la clave del arco triunfal.
Este tipo de solución, extraña en el foco constructivo de Almazán e inédita en el resto de la provincia de Soria, evoca más bien modelos vistos en Zamora, León o incluso en las grandes iglesias de la capital soriana como San Juan de Rabanera. Las nervaduras apean en columnas de fuste triple, rematadas con capiteles de decoración vegetal y fantástica, donde destacan cuadrúpedos de cuellos reptiliformes y serpientes.
Ventanal Aspillerado · Geometría y Luz
El Tesoro Iconográfico: Del Combate a la Redención
La riqueza del templo se manifiesta con especial fuerza en sus capiteles, donde la ruda talla no resta valor a la profundidad del mensaje teológico. En el arco toral apuntado que da paso al presbiterio, encontramos escenas de gran dinamismo: desde la lucha de un personaje simiesco contra un león hasta la clásica representación de Sansón desquijarando al león.
Capitel Románico · Ruda talla y mensaje teológico
La Liberación de San Pedro
En el muro norte, la iconografía se torna más compleja. Un capitel muestra a un ángel encadenando a una serpiente de tres cabezas, mientras que otro parece representar una celebración litúrgica presidida por personajes con báculos y campanillas.
Pero la pieza más excepcional se encuentra en el muro meridional: el capitel de la Liberación de San Pedro. En él, el apóstol aparece barbado, sosteniendo las llaves de su atributo, mientras un ángel lo toma por los brazos para rescatarlo de su prisión. Este relato, narrado en los Hechos de los Apóstoles, es extremadamente infrecuente en la plástica románica española, encontrando escasos paralelos en lugares como Estella o Francia.
La Fachada del Sol y la Espadaña de Poniente
La Portada Sur
El acceso principal se sitúa en el muro sur, protegido por un cuerpo ligeramente adelantado. La portada se compone de tres arquivoltas decoradas con bezantes, baquetones y un ajedrezado jaqués que remite a las grandes rutas de peregrinación. El conjunto se remata con una chambrana de motivos estrellados y geométricos. Existe una segunda puerta al norte, mucho más sencilla y hoy parcialmente cegada, que probablemente servía de paso al cementerio original.
Portada de San Pedro · Ajedrezado jaqués
Finalmente, la mirada se eleva inevitablemente hacia el hastial de poniente. Allí, sobre un cuerpo bajo liso, se alza la espadaña de cuatro vanos, un elemento diferenciador que solo encuentra parangón en la provincia en la localidad de Fuensaúco. Los vanos de medio punto están flanqueados por pilastras que lucen canecillos decorados con cabecitas humanas —incluyendo una figura mitrada y otra femenina con toca—, flores y motivos vegetales.
Conclusión: Un Testimonio Tardío y Original
La iglesia de San Pedro de Perdices se mantiene como uno de los ejemplares más interesantes del románico rural soriano, no solo por su excepcional estado de conservación, sino por su lenguaje arquitectónico avanzado. Aunque carecemos de documentos que precisen su construcción, su estructura poligonal, sus bóvedas de nervios y su programa escultórico sugieren una cronología tardía, situada entre finales del siglo XII e inicios del XIII. En este rincón de Soria, el arte románico alcanzó una síntesis perfecta entre la robustez de la piedra y una espiritualidad que buscaba, en la altura de su espadaña y en la complejidad de sus bóvedas, un eco de lo divino.
En este rincón de Soria, el arte románico alcanzó una síntesis perfecta entre la robustez de la piedra y una espiritualidad que buscaba un eco de lo divino.
Línea del Tiempo Histórica
Fines S. XII / Ppios. S. XIII
Construcción Original
Se erige el templo con su excepcional ábside semidecagonal, bóveda gallonada con nervaduras y la monumental espadaña de cuatro vanos.
Época Tardía
Modificaciones Arquitectónicas
Se transforma uno de los ventanales aspillerados del ábside en un vano adintelado y se ciega parcialmente la puerta norte que daba al cementerio.
Actualidad
Conservación Excepcional
La iglesia se mantiene como uno de los ejemplares más singulares del románico rural soriano, destacando por su avanzado lenguaje arquitectónico.
Galería Monumental
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