
Arquitectura Románica
Influencia Silense
Patrimonio Histórico
Fachada Occidental
Calatañazor, Soria
España
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El Eco de la Frontera
El Eco de la Frontera
y la Maestría Silense
Encaramada sobre la agreste hoz que dibuja el río Abión, la villa de Calatañazor se alza como un testimonio pétreo de la historia medieval soriana, custodiando entre sus muros uno de los tesoros más sugerentes del románico provincial: la iglesia de Santa María del Castillo.
El eco de la frontera: Contexto Histórico
Este templo, situado en el extremo meridional del escarpado peñón sobre el que se asienta la población, no es solo un edificio religioso; es un palimpsesto arquitectónico donde convergen siglos de fe, leyendas de frontera y la maestría de los canteros de finales del siglo XII.
El nombre mismo de Calatañazor, derivado del árabe para designar el "castillo de las águilas", nos habla de un pasado vinculado a las gentes arabófonas y a su importancia estratégica como bastión defensivo. Aunque la leyenda sitúa aquí la derrota de Almanzor en el año 1002, las menciones documentales fehacientes no aparecen hasta 1088, cuando se traza la línea divisoria entre las diócesis de Osma y Burgos-Oca tras la repoblación cristiana del territorio.
En este contexto de frontera, donde la villa llegó a contar con hasta once parroquias según las crónicas de Loperráez, la iglesia de Santa María del Castillo —posiblemente bajo la primitiva advocación de El Salvador— se erigió como el centro espiritual de la comunidad.
Arquitectura y Evolución de Santa María del Castillo
La fisonomía actual del templo es el resultado de tres campañas constructivas principales. Mientras que las reformas de los siglos XVI y XVIII alteraron sustancialmente la capilla mayor, la torre y los tramos de la nave, el espíritu románico sobrevive con vigor en la fachada occidental y en gran parte del muro sur.
La fábrica románica original, levantada a finales del siglo XII, destaca por su sillería perfectamente escuadrada. Un detalle fascinante de su historia es la tradición recogida en el siglo XVIII por el párroco don Ramón Bas, quien afirmaba que la imagen titular fue encontrada oculta en un nicho de la pared del castillo, presumiblemente escondida por los cristianos ante la llegada de los musulmanes.
La Fachada Occidental: Un Pórtico a la Maestría Silense
Indudablemente, el elemento más emblemático del templo es su fachada occidental. La portada se compone de un arco de ingreso de medio punto, algo rebajado, enmarcado por una serie de arquivoltas que exhiben una decoración exquisita: hojas partidas, bolas y un guardapolvo con roleos incisos.
El conjunto apoya sobre una línea de imposta decorada con las características bifolias acogolladas, un motivo de clara inspiración silense que tuvo un éxito rotundo en el románico de estas tierras. La iconografía de los capiteles, aunque desgastada por el tiempo, revela la mano de talleres vinculados a El Burgo de Osma.
Iconografía de la Portada
En el lado derecho se identifica a Sansón luchando con el león junto a restos de una arpía. En el izquierdo, la decoración se torna fantástica con parejas de arpías y grifos afrontados, motivos que buscaban dotar a la portada de una distinción estética especial.
Fachada Occidental · Arquivoltas y Alfiz
Sobre la portada, un alfiz labrado con tallos ondulantes enmarca el conjunto, coronado por tres arquillos ciegos —uno de ellos polilobulado— que, según los expertos, fueron remontados de forma ligeramente desviada respecto al eje original. Un gran óculo descentrado y restos de una posible torre defensiva anterior añaden un halo de misterio a este hastial.
Tesoros Ocultos y Escultura Recóndita
En el flanco sur, el muro románico conserva una cornisa soportada por canecillos de nacela, aunque gran parte de esta estructura queda oculta por dependencias posteriores como el baptisterio y la sacristía. Es precisamente en estos espacios anejos donde se encuentran piezas de incalculable valor histórico:
- Relieve de la "Visitatio Sepulchri": Incrustado como alféizar en la ventana del baptisterio, este relieve plano muestra a las figuras bajo tres arcos. Se cree que formaba parte de un conjunto sepulcral junto con otro relieve desaparecido, donde se representaba el pesaje de las almas por un ángel.
- Pilas Bautismales: El interior custodia dos pilas románicas de gran porte. La principal, de 125 cm de diámetro, está decorada con boceles, tallos ondulantes y hojas lanceoladas, siguiendo un modelo tipológico que se repite en otras localidades cercanas como Nafría la Llana o La Cuenca.
Un Taller de Raigambre Silense
La iglesia de Santa María del Castillo no es un ejemplo aislado, sino el reflejo de una escuela de canteros que operó en la comarca hacia finales del siglo XII y principios del XIII, difundiendo la herencia plástica de la catedral de El Burgo de Osma y del estilo de Silos.
Un palimpsesto arquitectónico donde convergen siglos de fe, leyendas de frontera y la maestría de los canteros de finales del siglo XII.
Línea del Tiempo Histórica
1002
Leyenda de Almanzor
La tradición sitúa en Calatañazor la legendaria derrota del caudillo musulmán Almanzor, aunque no existe confirmación documental.
1088
Primera Mención Documental
Tras la repoblación cristiana, se traza la línea divisoria entre las diócesis de Osma y Burgos-Oca, apareciendo Calatañazor en los registros.
1180 - 1200
Fábrica Románica
Se construye la iglesia de Santa María del Castillo, destacando su fachada occidental con arquivoltas decoradas y la impronta del taller de Silos.
Siglos XVI - XVIII
Reformas Modernas
Se acometen importantes reformas que alteran la capilla mayor, la torre y los tramos de la nave, respetando la portada románica.
Galería Monumental
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